Por: CPC Ulises Rodas
Desde la implementación del sistema privado de pensiones, las solicitudes de retiro de fondos han sido frecuentes. A partir del 2020, se han aprobado siete retiros extraordinarios de fondos acumulados en las cuentas individuales de las AFPs, sumando aproximadamente S/88 mil millones retirados por más de seis millones de afiliados.

Estos retiros comenzaron como una medida para mitigar la crisis económica provocada por la pandemia COVID-19, permitiendo que los afiliados accedan a parte de sus ahorros para gastos básicos o emergencias; permitió a los afiliados realizar un retiro único y excepcional de sus fondos. Se estableció un monto máximo de S/ 17,600, con la finalidad de aliviar las dificultades financieras derivadas del confinamiento y la crisis sanitaria.
Posteriormente, en los años 2021 y 2022, se autorizaron otros retiros parciales, permitiendo a los afiliados retirar hasta el 25% de sus fondos o montos específicos en varias fases. Estos movimientos, aunque beneficiaron a muchos filiados en necesidad, afectarán progresivamente el patrimonio de las AFPs, generando un impacto en sus inversiones y rentabilidad.
Se ha publicado la nueva Ley 32445, que permite el octavo retiro de 21 400 soles (4 UIT) de los fondos acumulados en la cuenta individual de los fondos de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs). Asimismo, establece el retiro del 95.5 % de los fondos al momento de la jubilación para mayores de 65 años, así como la eliminación del aporte obligatorio para los trabajadores independientes. Esta medida, similar a las anteriores, busca brindar liquidez en momentos críticos, pero también presenta una serie de implicaciones para el sistema y los trabajadores.
Impacto para las AFP
Los retiros han generado una significativa reducción en los fondos administrados, lo que limita la capacidad de las AFPs para invertir en el mercado de capitales y obtener rentabilidad. Esta caída en el patrimonio administrado afectaría no solo las pensiones futuras, sino también la estabilidad del mercado de deuda y la capacidad de financiamiento del país.
Las AFPs han tenido que recomponer sus portafolios incrementando inversiones en activos con menor liquidez y rentabilidad, afectando la estructura de inversión óptima para maximizar el rendimiento ajustado por riesgo. El impacto de estos retiros múltiples en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs) ha sido significativo.
La reducción del patrimonio ha provocado varias consecuencias:
a. Disminución de liquidez y capacidad de inversión que ha limitado la capacidad de las AFPs para realizar inversiones rentables, lo que podría afectar la rentabilidad del fondo y, por ende, las pensiones futuras.
b. Pérdida de confianza en el sistema por la facilidad y frecuencia con la que se han autorizado retiros, generando incertidumbre y dudas sobre la sostenibilidad del sistema privado de pensiones.
c. Las AFPs han enfrentado mayores dificultades para gestionar los fondos, ya que la masa de activos ha disminuido, afectando su solvencia y operaciones normales.
d. Estas dificultades han llevado a cuestionar la viabilidad a largo plazo del sistema de pensiones, puesto que la recurrencia en los retiros afectará la acumulación de fondos necesarios para garantizar mejores jubilaciones.
Impacto para los asegurados
a. Para los afiliados, el impacto principal es la reducción de las pensiones futuras debido al menor ahorro acumulado. Se estima que 8.25 millones de afiliados (89%) se quedarán sin saldo en sus fondos si efectúan el retiro máximo y que la pensión esperada puede reducirse hasta un 48% para afiliados de 40 años aproximadamente.
Además, un gran porcentaje de los retiros ha sido realizado por afiliados con ingresos altos, mientras que los trabajadores de menores ingresos o en situaciones vulnerables quedan excluidos o con poca capacidad de ahorro. En muchos casos, los fondos retirados no se reinvierten para el retiro, sino que se gastan en consumo inmediato, lo que deteriora la cobertura previsional y aumenta la probabilidad de pobreza en la vejez.
b. Alivio económico de los afiliados al poder acceder a recursos en momentos de necesidad, ayudándolos a cubrir gastos básicos, pagar deudas o afrontar emergencias.
Riesgos y consecuencias futuras
Varios economistas advierten que estos retiros generarían un aumento de la carga fiscal en el mediano y largo plazo, ya que muchos afiliados podrían necesitar apoyo estatal para su jubilación. Esto también impacta negativamente en la economía al reducir el ahorro interno disponible para inversión.
El sistema privado ha perdido legitimidad social y enfrenta retos ligados a la falta de una cultura previsional y a la percepción negativa sobre las AFPs. En vista de que estas asumen cobros excesivos a los afiliados por la administración de los fondos aun cuando no han obtenido resultados positivos de rentabilidad. Se plantean propuestas para mejorar la competencia dentro del sistema, aumentar la participación de trabajadores informales y fomentar el ahorro previsional intangible para proteger mejor los fondos de jubilación.
La reducción del fondo acumulado podría traducir pensiones menores a largo plazo, limitando la capitalización y las expectativas de retiro. La percepción de sostenibilidad de estos movimientos podría generar incertidumbre sobre la estabilidad del sistema, poniendo en duda la capacidad del fondo para cumplir con sus obligaciones futuras.
Reclamo de los trabajadores
Los reclamos de los trabajadores hacia las AFPs se centran en la falta de información, la disconformidad con la información brindada, la demora o negativa en los pagos de pensiones y el cobro de comisiones o intereses indebidos, así como el mal manejo de los fondos de inversión.
a. Negativa, demora o suspensión en el pago y/o gastos de sepelio.
b. Disconformidad con información brindada en la tramitación de pensiones u otra prestación previsional.
c. Pago de una pensión menor a la que le corresponde al afiliado o beneficiario.
El monto de la comisión de las AFPs varía según la administradora y se puede dividir en dos tipos:
a. Comisión anual sobre el fondo: es un porcentaje calculado sobre el saldo total del fondo de pensiones. Integra: 0,78%, Prima: 1,25%, Profuturo: 0,68%, Habitat: 1,25%. Se cobra para remunerar a las AFPs por la administración y gestión del fondo de pensiones del afiliado, buscando hacer crecer ese capital a largo plazo para una futura jubilación.
Este tipo de comisión, que aplica a nuevos afiliados y se descuenta del fondo acumulado, debe ser un incentivo para las AFPs para obtener una buena rentabilidad para asegurar el crecimiento de los ahorros de sus afiliados; dicha rentabilidad es cuestionada por los trabajadores.
b. Comisión sobre el flujo (sueldo mensual): Es un porcentaje que se descuenta directamente del sueldo bruto mensual. La comisión sobre flujo es un cobro que realizan las AFPs por administrar y gestionar el fondo de pensiones con el objetivo de generar rentabilidad para la jubilación. Se cobra como un porcentaje fijo del sueldo bruto mensual y aplica solo a quienes se afiliaron antes del 1 de febrero de 2013 y eligieron mantener este tipo de comisión.
No afecta el fondo de pensiones; este se mantiene intacto, ya que la comisión no descuenta un porcentaje anual de lo acumulado, sino que se basa en el sueldo: Integra: 1,55%, Prima: 1,60%, Profuturo: 1,69%, Hábitat: 1,47%.
La prima mensual en las AFPs se cobra para financiar el Seguro de Invalidez, Sobrevivencia y Gastos de Sepelio (SIS), el cual protege al afiliado y a su familia al asegurar una pensión en caso de invalidez o fallecimiento, incluso si el fondo acumulado no es suficiente para cubrirla, y también cubre los gastos de sepelio. Garantiza el pago de una pensión al afiliado en caso de invalidez o a sus beneficiarios (familiares) en caso de fallecimiento.
La prima se determina mediante una licitación que realiza la SBS (Superintendencia de Banca, Seguros y AFP) cada dos años. El requisito para acceder a la cobertura es que el afiliado debe haber realizado al menos cuatro (4) aportes dentro de los ocho (8) meses calendario anteriores al evento (invalidez o fallecimiento).
Retos en la sostenibilidad
El retiro de fondos de las AFP ha sido una medida de emergencia que ha permitido a muchos afiliados aliviar su situación económica en momentos de crisis, pero también ha puesto en evidencia retos en la sostenibilidad del sistema de pensiones. La historia de los retiros en el país muestra un equilibrio entre la necesidad de apoyo inmediato y la protección de la seguridad social a largo plazo.
Los retiros han sido un alivio financiero temporal para muchos, pero han debilitado la capacidad del sistema privado de pensiones para cumplir su función principal de asegurar pensiones dignas a futuro, poniendo en riesgo la estabilidad financiera y social del país a largo plazo.
Es fundamental que las autoridades del poder ejecutivo y legislativo y las AFPs diseñen políticas más justas que equilibren ambas necesidades, promoviendo una cultura de ahorro e inversión responsable, abriendo otras posibles soluciones a las pensiones de los afiliados con la finalidad de garantizar pensiones dignas y sostenibles para todos los trabajadores en el futuro.