El transporte público formal está en grave riesgo de desaparecer

La suspensión del corredor amarillo ocurrida el pasado 24 de abril y la posible suspensión del morado ocasionada por el cese de sus respectivos contratos, puso en alerta a diversos especialistas, al gremio automotriz y los concesionarios formales. 

Foto Andina

Asimismo, otras instituciones especializadas, advirtieron que otros corredores como el rojo, azul, morado y verde no son ajenos a este hecho. Dado que, a falta de recursos, se cuestiona su supervivencia y se conllevaría a la quiebra de las empresas formales y el retiro total de las unidades en las vías.

Ante ello, el presidente de la Asociación A Movernos, Roberto Velez Salinas, expresó que dicha situación no sólo es una preocupación ante los propios corredores y concesionarias del transporte público formal. Sino también, es un gran obstáculo para mantener y desarrollar un sistema integrado de transporte publico formalizado el cual permita al usuario una movilidad segura y confiable. Dado que, cerca del 51% de ciudadanos limeños se optan por el uso del transporte público.

Sin embargo, la remediación de la actual situación del corredor amarillo y de la posible suspensión del morado es más distante. A pesar que el gremio automotriz como los concesionarios formales del transporte público, buscaron una solución ante la preocupante situación, solicitando el apoyo del Gobierno hacia el sector formal del transporte urbano para recuperar el equilibrio económico de sus respectivos contratos.  

“Concluir una solución efectiva que implique resolver la problemática de los corredores y salvaguardar el deseo de tener un sistema de transporte formalizado y eficiente, no es una tarea sencilla de remediar ni mucho menos barata. No es únicamente por los costos internos, sino también por la reducción de usuarios (producto de la pandemia), los aumentos del precio al combustible, el encarecimiento de los servicios financieros y otras variables más que dificultan (por no decir imposibilitan) la pronta solución”, expresó el presidente de A Movernos.

Asimismo, señaló que la suspensión del corredor amarillo sólo ha esclarecido la importancia de contar con un sistema integrado (sostenible, eficiente y formalizado) de transporte urbano en la sociedad y contar con flotas de vehículos modernos que operen a gas. No solamente para garantizar la formalidad en el sector, asegurando así mejores oportunidades, sino también, para reducir los niveles de contaminación que se generan por la presencia de vehículos antiguos, donde hasta el 2022, el promedio de antigüedad de los autos era cerca de 14 años, los cuales al día de hoy siguen operando con Diesel y causan el 70% de la contaminación aérea, según un estudio del Comité de Gestión de la iniciativa de Aire Limpio. Sino también porque representan el medio por el cual muchos peruanos frecuentan para movilizarse.

“No es una acción que, como se ha podido observar, recaiga únicamente en la responsabilidad de los gremios y concesionarios formalizados. El trabajo conjunto con el Gobierno para velar y garantizar la supervivencia del transporte urbano es indispensable para cumplir el sueño de millones de peruanos que siguen esperando por tener un transporte público eficiente y seguro.” señaló Velez.

A lo que precisó que de seguir con este problema y no encontrar una solución conjunta rápida, implicaría (entre muchas cosas) la desaparición total de un sistema de transporte formalizado e incluso llevaría al fortalecimiento de la informalidad en este tipo de medio de movilización al cual muchos ciudadanos no tienen más remedio que seguir empleando.