Por: Ulises Rodas, Dr. en Economía.
Análisis nacional y desglose de factores
En los primeros seis meses de 2026, la economía peruana ha mostrado una evolución marcada por una inflación que superó las metas establecidas, una moneda que mantuvo su solidez y un encarecimiento de la vida concentrado principalmente en los productos esenciales para el hogar. A continuación, el detalle del comportamiento económico, tanto en Lima como en el resto del país, y las razones detrás de los aumentos.

1. Comportamiento de la inflación (enero a junio de 2026)
La inflación en este semestre tuvo una trayectoria ascendente hasta marzo, momento en el que alcanzó su punto más alto, para luego iniciar una desaceleración moderada, aunque sin volver al rango meta del Banco Central de Reserva (BCR), fijado entre el 1% y el 3%.
Inflación nacional vs. Lima
Aunque la tendencia fue similar en todo el país, las regiones mostraron variaciones importantes debido a condiciones locales:
– Enero: 0,12% nacional / 0,10% Lima. Mostrando un comienzo estable, dentro de los parámetros esperados.
– Febrero: 0,75% nacional / 0,69% Lima. Aquí se dieron las primeras presiones por costos de transporte y ajustes tarifarios.
– Marzo: 2,51% nacional / 2,38% Lima. En este mes se produjo el pico máximo del semestre. Registrándose en las regiones del sur y norte alzas de hasta 3,1%, afectadas por condiciones climáticas y dificultades en las carreteras. El acumulado nacional llegó a 3,38%, saliendo claramente del rango meta.
– Abril: 0,58% nacional / 0,52% Lima. Se aprecia una desaceleración, pero los precios seguían altos.
– Mayo: 0,09% nacional / 0,16% Lima. Aquí se nota la primera caída mensual, más marcada por la mayor oferta de productos agrícolas.
– Junio: Al no haber un dato estadístico oficial, me permito hacer un estimado: 0,15% nacional / 0,12% Lima. Cierre del semestre con una inflación acumulada entre 3,4% y 3,5% a nivel nacional, y 3,3% – 3,4% en Lima.
La inflación subyacente (que elimina alimentos volátiles y energía) cerró en 3,1%, lo que indica que las presiones de precios ya no son solo temporales, sino que están afectando bienes y servicios en general.
2. Estabilidad de la moneda
El Sol demostró ser uno de los activos más estables de la región, manteniendo un comportamiento ordenado frente al dólar estadounidense, sin saltos bruscos ni episodios de inestabilidad cambiaria.
– Rango de cotización se movió entre S/ 3.26 y S/ 3.52 por dólar. La depreciación acumulada en el semestre fue de apenas 1,9% a nivel promedio, muy por debajo de lo registrado en países vecinos.
La cotización ha presentado las siguientes características mes a mes:
Enero y febrero: El dólar registró sus niveles más bajos del año, tocando pisos de S/ 3.26 y manteniéndose entre S/ 3.31 y S/ 3.37 la mayor parte del periodo.
Marzo y abril El tipo de cambio mostró volatilidad alcista, alcanzando picos máximos del semestre que llegaron a S/ 3.48 en marzo y rozando los S/ 3.52 en el mes de abril.
Mayo y junio La divisa norteamericana se estabilizó a la baja, oscilando en el rango de S/ 3.40 a S/ 3.45.
Política monetaria. – El BCR mantuvo su tasa de referencia en 4,25% desde octubre de 2025. La decisión fue conservadora: no la bajó para no alimentar más la inflación, pero tampoco la subió para no frenar el crecimiento económico incipiente.
Respaldo. – Las Reservas Internacionales Netas son de USD 100.076 millones dedólares, equivalentes a cerca del 28% o 29% del PBI nacional, lo que da mucha confianza a los inversionistas nacionales y extranjeros.
Impacto. – La estabilidad cambiaria fue fundamental para evitar que los precios de productos importados (maquinaria, medicinas, insumos industriales) suban de precio. La competitividad de nuestros productos se ha manejado de forma moderada con los Estados Unidos por tener una inflación anualizada muy similar.
Por lo anteriormente expuesto, se puede concluir diciendo que no hubo crisis, hubo estabilidad, pero esa estabilidad no fue suficiente para frenar la inflación, porque el problema principal no venía del tipo de cambio, sino de la producción y costos internos.
3. Componente principal del alza
¿Qué encareció más la canasta familiar?
Al hacer el análisis del Índice de Precios al Consumidor (IPC), se confirma que el componente más importante y determinante en el aumento de precios fue la categoría de ALIMENTOS Y BEBIDAS NO ALCOHÓLICAS.
Esta categoría representa el 24% del peso total de la canasta familiar —es decir, de cada 100 soles que gasta una familia, 24 se van aquí— y fue la que registró los incrementos más altos; en consecuencia, la participación en la inflación acumulada del semestre fue el porcentaje más alto.
¿Qué productos específicos fueron los culpables?
1. Productos agropecuarios frescos
– Tubérculos y raíces. – papa (12% nacional), yuca, camote. La escasez se sintió fuerte en febrero y marzo por exceso de lluvias en la sierra y sequías en la costa, que dañaron cultivos y dificultaron la cosecha. En regiones, el alza fue mayor por los costos de transporte desde las zonas de producción.
– Hortalizas y verduras. – cebolla (14%), tomate, zanahoria, ajos. Fueron los artículos con mayor volatilidad de precios. En algunas semanas, el precio se duplicó en mercados locales.

– Frutas. – limón, mango, plátano. La producción estacional redujo la oferta en momentos clave.
2. Proteínas de origen animal
– Pollo y huevos. – El aumento llegó a 22% en promedio nacional. Las causas fueron claras: el precio internacional del maíz y la soya (insumos para alimento de aves) subieron, y hubo brotes leves de enfermedades que redujeron la crianza. Al ser el alimento base de la dieta peruana, este impacto fue el más doloroso para el bolsillo.
– Carne de res y pescado.- aumentos moderados, pero constantes.
3. Transporte y combustibles
– Aunque pesa menos en la canasta (12%), su impacto es transversal. Los combustibles subieron un 9% en marzo por factores externos, y esto encareció todo lo demás: llevar la papa del campo a la ciudad, transportar mercadería, pasajes interprovinciales y urbanos. En regiones alejadas, el costo de transporte agregó hasta un 15% extra al precio final de los alimentos.
4. Causas. – Factores internos vs. factores externos
Para entender por qué subieron los precios, es necesario separar lo que ocurre dentro de nuestras fronteras de lo que viene del exterior.
Factores INTERNOS (Los más determinantes: 65% del efecto)
1. Condiciones climáticas. – fue el factor rey. Fenómenos locales alteraron los ciclos de siembra y cosecha. La inestabilidad climática afectó más a la agricultura familiar, que es la que abastece la mayor parte del mercado nacional.
2. Cuellos de botella en la logística. – Mal estado de carreteras y costos de transporte elevados hacen que mover alimentos sea caro y lento, especialmente hacia la selva y la sierra.
3. Ajustes tarifarios. – Aumentos programados en electricidad y peajes, que se trasladan a los costos de producción.
4. Demanda recuperándose. – El consumo interno ha crecido, y en algunos rubros la oferta no alcanza a cubrirlo tan rápido como se hubiera esperado.
Factores EXTERNOS (Importantes, pero secundarios, 35% del efecto)
- Precios de materias primas. – El precio internacional del petróleo, maíz y fertilizantes se mantuvo alto durante el primer trimestre. Aunque el sol se mantuvo estable, los precios en dólares ya eran altos.
- Tensiones comerciales. – cambios en las cadenas de suministro globales que encarecieron insumos importados.
3. Precios de alimentos globales. – El índice de precios de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) subió en el primer semestre, afectando productos como el trigo y el aceite.
Resumen de causas. – Lo que más subió fue la comida, y lo que más encareció la comida fue el clima y la dificultad para producir y transportar dentro del país. Lo que vino de afuera afectó, pero no fue lo decisivo.
Conclusión
Al cerrar el primer semestre de 2026, el panorama económico es claro.
1. La inflación ha sido alta, impulsada mayormente por factores de oferta interna, y aunque está bajando, todavía le falta para volver a niveles cómodos.
2. La moneda ha cumplido su rol de reserva de valor, evitando que la situación sea mucho peor.
3. El verdadero problema es la capacidad de producción agropecuaria y la logística. Mientras la agricultura sea tan sensible al clima y los caminos sean costosos de transitar, los alimentos seguirán siendo el motor principal de la inflación, afectando con mayor fuerza a las familias de menores ingresos y a las regiones más alejadas de los centros de abastecimiento.
Para lo que resta del año, se espera que la normalización de las cosechas y una mayor estabilidad en los precios internacionales permitan que la inflación retorne al rango meta hacia el último trimestre, siempre y cuando no se presenten nuevos choques climáticos adversos.