Por: Ulises Rodas – Dr. en Economía.
Existe en el debate público peruano una confusión recurrente sobre las reservas internacionales del Banco Central de Reserva (BCR). (Puesto en debate por los candidatos de izquierda a la presidencia de la República). Se las menciona como si fueran una “caja fiscal”, un fondo de inversión o un colchón disponible para financiar obras, bonos o transferencias sociales. Nada de eso es correcto.

Las reservas internacionales son un instrumento técnico de política macroeconómica, con una composición, un marco legal y unos criterios de uso muy precisos. Este artículo explica, con base en la normativa vigente y las prácticas internacionales, cómo están conformadas, para qué sirven y cuándo corresponde utilizarlas.
1. ¿Qué son exactamente las reservas internacionales?
Son activos externos de alta liquidez que administra el (BCR) y que están disponibles de inmediato para atender obligaciones internacionales o intervenir en el mercado cambiario. No incluyen:
– Activos del gobierno central (como cuentas fiscales o fondos de estabilización).
– Reservas de pensiones (AFP, ONP) o de bancos comerciales.
– Activos ilíquidos o de largo plazo (infraestructura, participación accionaria en empresas, etc.).
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), las reservas internacionales deben cumplir tres condiciones simultáneas: ser controladas por la autoridad monetaria, estar disponibles de manera inmediata y servir para financiar o intervenir en balanza de pagos y tipo de cambio.
2. ¿Cómo están conformadas las reservas del BCR?
El (BCR) gestiona las reservas bajo un principio universal en banca central: seguridad primero, liquidez segunda y rentabilidad tercera. Esto significa que no se busca maximizar ganancias, sino preservar el capital y poder disponer de él en cualquier momento.
Estructura típica (sujeta a actualización mensual)
a. Monedas. Dólar estadounidense (mayoritario), euro, libra esterlina, yen y otras divisas de economías desarrolladas. La ponderación refleja el comercio exterior peruano y la profundidad de los mercados internacionales.
b. Instrumentos. Depósitos en bancos centrales y entidades de primer nivel mundial, bonos soberanos de alta calificación (ej. US Treasuries, títulos del Tesoro de EE. UU.), Bunds alemanes (títulos de deuda soberana (bonos) emitidos por el gobierno federal de Alemania), títulos de organismos multilaterales y oro.
c. Diversificación. Geográfica, por moneda, por emisor y por vencimiento. Se evita la concentración en un solo activo o jurisdicción.
d. Transparencia. El (BCR) publica mensualmente un reporte de composición, rentabilidad y métricas de adecuación. Los datos son auditados y siguen el Estándar Especial de Publicación de Datos del FMI.
Nota: Los porcentajes exactos varían según condiciones de mercado y decisiones de gestión activa, pero la estructura siempre prioriza instrumentos de bajo riesgo crediticio y alta liquidez.
3. ¿Para qué sirven?
Las reservas cumplen funciones macroeconómicas específicas, ninguna de carácter fiscal o de gasto social:
1. Amortiguador ante shocks externos: Protegen la economía ante caídas bruscas de precios de commodities, tensiones geopolíticas, crisis financieras globales o salidas repentinas de capitales.
2. Estabilidad cambiaria: Permiten al (BCR) intervenir en el mercado de divisas para suavizar volatilidades excesivas (mantener la estabilidad monetaria) sin pretender fijar un tipo de cambio específico.
3. Cobertura de obligaciones externas: Garantizan la capacidad de pago de deuda externa soberana y privada, y la importación de bienes críticos (insumos, medicinas, energía).
4. Señal de confianza: Un nivel adecuado de reservas reduce el riesgo país, facilita el acceso a financiamiento internacional en mejores condiciones y respalda la credibilidad del régimen de metas de inflación.
5. Respaldo a la política monetaria: Fortalecen la capacidad del BCRP para mantener la estabilidad de precios sin depender de restricciones cambiarias.
4. ¿Cuándo se deben usar? (Criterios y límites legales)
El uso de las reservas está estrictamente regulado por la Ley Orgánica del BCR (Ley N.º 26123) y por los estatutos internos del directorio. Su finalidad no es financiar el presupuesto público ni sustituir políticas fiscales o sociales.
Usos permitidos:
– Intervenciones cambiarias para evitar disfunciones graves en el mercado de divisas.
– Pago de obligaciones externas del Estado o del sistema financiero en situaciones de estrés.
– Operaciones de liquidez en moneda extranjera con entidades del sistema financiero, bajo protocolos de emergencia y con garantías.
– Rebalanceo de la cartera según criterios técnicos de riesgo y liquidez.
Usos prohibidos o restringidos:
– Financiar déficits fiscales, obras de infraestructura, bonos sociales o transferencias directas.
– Inversión en proyectos de desarrollo, fondos soberanos no líquidos o activos de riesgo.
– Transferencia al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) o a entidades del gobierno central, salvo mecanismos legales excepcionales y temporales (ej. swaps (contrato entre dos partes para intercambiar flujos de dinero o activos en fechas futuras bajo condiciones preestablecidas) con devolución garantizada, no transferencias definitivas).
¿Cómo se mide si “se deben usar” o si “están en nivel adecuado”?
El (BCR) y el FMI utilizan métricas técnicas, entre ellas:
– Cobertura de importaciones: Mínimo 3-6 meses de importaciones de bienes y servicios.
– Cobertura de deuda externa de corto plazo: Reservas ≥ 100% de la deuda con vencimiento ≤ 1 año.
– Métrica de Adecuación de Reservas (ARA) del FMI: Modelo que pondera salidas potenciales por cuenta corriente, deuda, otros pasivos y tipo de cambio flexible vs. fijo.
– Volatilidad cambiaria y condiciones de financiamiento externo: Factores que pueden justificar intervenciones preventivas.
El uso de reservas es discrecional, pero reglado (sujeto a un conjunto de reglas, normas o preceptos): el directorio del (BCR) decide con base en análisis técnico, no en coyuntura política.
5. Mitos frecuentes vs. realidad técnica
Mitos:
-Son del gobierno y se pueden usar para obras o pensiones.
-Si bajan, el país está en quiebra.
-Se invierten en la bolsa o en proyectos productivos.
-El (BCR) las guarda y no las mueve por miedo.
Realidad Técnica:
-Legalmente pertenecen al (BCR), entidad autónoma. La ley prohíbe su uso para fines fiscales.
-Las reservas fluctúan por valoración, intervenciones o flujos comerciales. Lo relevante es la adecuación relativa, no el monto absoluto.
-Solo se colocan en instrumentos de bajo riesgo y alta liquidez. La rentabilidad es secundaria frente a la seguridad.
-Se gestionan activamente dentro de un mandato técnico: se compran/venden divisas, se reinvierten vencimientos y se ajustan coberturas según el entorno.
En conclusión, se puede decir que las reservas internacionales no son una alcancía pública, sino un escudo macroeconómico. Su composición, gestión y uso responden a estándares internacionales, a la Ley Orgánica del (BCR) y al mandato de preservar la estabilidad de precios y la confianza en la moneda. Utilizarlas fuera de sus criterios técnicos y legales no solo violaría la autonomía del Banco Central, sino que erosionaría la credibilidad institucional, encarecería el financiamiento externo y dejaría al país expuesto ante futuras crisis.
La transparencia del (BCR), la publicación mensual de datos y la claridad normativa son herramientas para que la ciudadanía, los medios y los tomadores de decisiones comprendan que las reservas no están para gastar, sino para proteger. En economía, como en medicina, el mejor uso de un seguro es no necesitarlo; pero cuando el shock llega, saber que existe y que está bien administrado marca la diferencia entre una recesión controlada y una crisis sistémica.