Pollerísimos: una pollería con ilusión y sabor

Richard López y Vanesa Prieto es una joven pareja de esposos, que frente a todo pronóstico decidieron abrir un emprendimiento a meses de iniciar la pandemia del Covid-19, pues consideraron que era la oportunidad, para ello asumieron todos los riesgos habidos y por haber, pero midiendo los mismos en base a la experiencia que tenían en otras actividades donde han trabajado.

Y es así que un 12 de marzo abrieron con mucha fe, expectativa y esperanza POLLERISÍMOS, pollería a la brasa, con una variada e interesante combinación en su carta, y que se ubica en el Jr. Huiracocha 1417, Jesús María, en un ambiente de 50 metros cuadrados, donde la vienen rompiendo. La atención es de martes a domingos de 12:00 p.m. a 8:00 p.m.

Pero este emprendimiento no es solo de ellos sino también de la hermana de Vanessa, Dennis que se encuentra en España.  “La idea del negocio siempre estuvo en nuestras mentes por la experiencia de más de 15 años en temas de restaurantes, mi esposa Vanesa que también tiene experiencia en servicio al cliente y mi cuñada Dennis Milagros, que desde tiempo teníamos ese bichito de poner alguna vez un negocio”, detalla Richard.

Con algo de remordimiento y nostalgia Richard recuerda que hace un par de años atrás tuvieron un negocio de restaurant que les duro entre tres y cuatro meses, y que fue una época muy difícil porque se quedo sin trabajo, pero que el negocio no llego a las cifras de equilibrio que se habían trazado; y le salió una oportunidad laboral que lo tomó y que le permitió ganar mayor experiencia en el rubro de restaurantes.

Con un brillo en los ojos Richard comenta que quien tomo la decisión de lanzarse al ruedo fue su esposa Vanesa, sin embargo, su cuñada Dennis que ya se encontraba en España estaba un poco indecisa de invertir. “Mi esposa, dice Richard, nos dijo, porque no nos juntamos los tres, somos familia, tenemos esta idea, conocimiento. Nuevamente me había quedado sin trabajo y tomamos la decisión. Mi esposa renunció a su trabajo un día antes de abrir, ella tenía un sueldo fijo pues trabajaba en el área de finanzas de una conocida institución educativa de diseño gráfico, comunicaciones y otros vinculados”.

A su vez Vanessa señala “me gustaba lo que hacía, pero cuando conversamos de esta aventura, teníamos miedo no lo vamos a negar, este es un sueño que decíamos algún día lo haremos, pero siempre quedaba en algún día y hemos pasado por tantas cosas y en verdad creíamos que no lo podíamos hacer, sentía que actuaban con demencia, pero dijimos sino lo hacemos ahora no lo vamos a hacer nunca”.

Vanessa se encarga de la atención al cliente, caja, pagos. Richard es el encargado de la operación en sí. El negocio familiar lo iniciaron con un ayudante en la cocina.

Los inicios

“En POLLERÍSÍMOS somos tres, y recién contamos con un repartidor para los viernes, sábados y domingo de 2 a 4 de la tarde porque no sabíamos cómo iban a responder los clientes y no teníamos el efectivo como para asegurar el pago del repartidor, por lo que el mismo se ofreció, y así empezamos, ahora tenemos un repartidor más. Hemos tenido bastante aceptación de los clientes, y en la actualidad ya somos seis personas”.

Richard señala que antes de abrir el local hicieron hasta ocho pruebas de sabor a fin de llegar al punto exacto en que están ahora, y tuvieron que ir probando la receta domingo tras domingo.

“Cuando recién abrimos el local tuvimos un tema con el horno que no agarraba ese saborcito a ahumado, por lo que también tuvimos que hacer pruebas y curarlo para que el horno vaya agarrando forma”. Al abrir el negocio familiar, tenía permiso para cuatro mesas, pero por la coyuntura prefirieron adaptar el formato de delivery y recojo en tienda”.

“Sabido es que al peruano le gusta comer bien y a un precio accesible entonces, y a pesar que he trabajado en varios formatos de marca como experiencia, en POLLERISÍMOS le hemos puesto nuestro toque personal”, añade con satisfacción.

“Nunca pensamos despertar antes de las cuatro o cinco de la mañana todos los días, y luego ir al negocio, a veces es agotador, pero gratificante porque sabes que te sacrificas por algo que va a hacer tuyo y que al final va a permitir darle un futuro a tus hijos”.

Anécdota

“No mentimos que la primera semana que abrimos, un amigo nos dijo que el primer fin de semana te van a venir a comprar amigos y familia; pero la segunda semana viene tu prueba de fuego. Dicho y hecho, un día literal sólo vendimos medio pollo a la brasa y porque llegó una amiga a comprar. Ese día abrimos al medio día y vendimos a las 7:00 p.m. justo antes de cerrar nos entró una desmoralización, pero con gran esfuerzo pudimos reponernos y seguir adelante”, resaltó Richard.

Proyección

“Nuestro negocio nació chico, pero queremos que crezca y estamos al pie del cañón. Cuando recién abrimos no pasábamos de cinco o siete pollos, pero ahora, gracias a los clientes y la preferencia nos va mejor. Hemos cambiado de color la fachada, pusimos algunas ofertas afuera del local y estamos en las redes”.

POLLERÍSIMOS ha pasado la barrera de los 10 pollos diarios en menos de tres meses, y saben que tienen que trabajar duro para lograr el éxito. “Somos mil oficios, y los lunes en lugar de descansar salimos a volantear”, detalló Richard. Añadió que por ahora el delivery alcanza a Jesús María en su totalidad, y también a distritos aledaños como Magdalena del Mar y Lince.

Inversión, proveedores e insumos de primera calidad

Su inversión inicial ha sido de un aproximado de 42 mil soles y con algunas cosas que han salido del presupuesto empezó el sueño. Con dicha inversión pudieron comprar el horno, freidora, cocina; los envases son biodegradables, no se usa Tecnopor. La idea es dar a los clientes un buen producto.

Sus proveedores son empresas reconocidas. “El pollo es de Redondos, hacemos pedido en la noche y nos lleva al día siguiente en la mañana, tenemos un proveedor de papa que papa peruana. Así también trabajan con Alicorp que nos provee el aceite, trabajamos con Backus el tema de la cerveza y gaseosas. Nuestros precios, por los insumos que usamos deberían ser más altos, pero estamos tratando de que nuestros precios vayan acordes de lo que está en el mercado”

Menú

Cuentan con un menú interesante donde destacan algunas combinaciones llamativas, pues aparte del propio pollo a la brasa, su menú lo confirma: Pollerisímo con picarones, el Pollerisímo chelero y el Pollerisímo con tequeños rellenos de pollo, que llaman la atención. Así también preparan el reconocido lomo saltado, pollo saltado, tallarines al pesto, a la huancaína y saltado.

Así como también el conocido broaster; el clásico mostrito, que es el arroz chaufa montado con papas y un cuarto de pollo a la brasa. Luego también el sándwich con pollo a la brasa que va acompañado de lechuga y tomate, tipo hamburguesa, aparte papas fritas 100% peruanas.

“Mi mamá cocina muy rico y una de las recetas del pollo a la brasa tiene su toque, ha sido una mezcla de todo y nos satisface bastante eso, no hay porque cansarse porque nuestros mismos clientes vienen y se van contentos y nos recomiendan a sus familiares”, detalla Vanessa.

Seguir creciendo

“Nuestra idea como negocio es no siempre quedarnos en el local de 50 metros, queremos crecer. Es nuestra meta y empezar desde ahorita, porque no es fácil pagar los impuestos, son montos altos, a veces dependiendo de la venta. La ganancia se ve después de un año, ahora lo que se gana es para cubrir todos tus gastos fijos y que el mismo local te lo pueda dar, no que tengas que tocar de lo que tú tienes. Hemos pasado de todo, no es fácil”.

Muchas personas buenas han aparecido, verdaderos amigos y estamos muy agradecidos con la vida, con Dios, ellos nos motivan.

Kathy Miranda León – German Loyaga