El mercado inmobiliario peruano atraviesa uno de sus años más dinámicos de la última década, impulsado por la recuperación de la inversión privada, el crecimiento del crédito hipotecario y una demanda sostenida de viviendas. Sin embargo, para impulsar su desempeño en el segundo semestre dependerá de las primeras decisiones del nuevo Gobierno, que deberán estar orientadas a fortalecer la confianza empresarial y preservar la estabilidad macroeconómica.

Así lo señaló Lucy Mier y Terán, presidenta del Sector de Bienes y Raíces del Gremio de Servicios de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), quien destacó que la reciente elección presidencial “puso fin al período de incertidumbre electoral”, generando condiciones para acelerar proyectos residenciales, comerciales e industriales que estaban en evaluación.
No obstante, advirtió que el dinamismo del mercado estará condicionado a la conformación del gabinete económico, el respeto a la estabilidad macroeconómica y el fortalecimiento de programas como Mivivienda. “Si estas señales son positivas, el mercado mantendría su dinamismo durante el resto del año. Persisten, sin embargo, desafíos como la ejecución de infraestructura, la disponibilidad de suelo urbano y la necesidad de agilizar los procesos municipales”, puntualizó.
La presidenta del sector servicios resaltó que las proyecciones son alentadoras. Y es que, el Banco Central de Reserva (BCR) estima un crecimiento de 10 % para el sector construcción, mientras que las proyecciones privadas oscilan entre 2,5 % y 3,4 %. “Existe consenso en que este 2026 será uno de los mejores años para el sector inmobiliario en la última década, con un mayor desarrollo de proyectos en Lima Metropolitana”, afirmó.
Dinamismo del segmento residencial e industrial
Añadió que el segmento residencial continuará liderando el mercado gracias a la demanda habitacional, mientras que el sector industrial y logístico registrará el mayor ritmo de crecimiento, impulsado por un mayor desarrollo del comercio electrónico, la puesta en marcha del Puerto de Chancay y las necesidades de almacenamiento y distribución de empresas nacionales e internacionales.
“En cuanto al mercado de oficinas, este seguirá recuperándose de manera gradual, mientras el coworking (espacios de trabajo compartidos) continuará creciendo como respuesta a los nuevos modelos laborales híbridos”, anotó Lucy Mier y Terán.