Fraude y confianza digital: tendencias marcan experiencia de consumidores en Perú y la región

Durante años, la conversación sobre fraude digital se centró en los intentos de engaño, las pérdidas económicas y las modalidades utilizadas por los delincuentes. Sin embargo, el avance de la inteligencia artificial está ampliando esa discusión. Hoy, además de preguntarse cómo evitar un fraude, las personas también comienzan a cuestionarse en quién confiar dentro de un entorno digital cada vez más automatizado.

Esta es una de las principales conclusiones del estudio regional “Del fraude digital a la confianza digital: fraude, identidad e inteligencia artificial”, realizado por Experian en Perú, Colombia, Chile, México y Panamá. La investigación analiza cómo evolucionan las percepciones de los consumidores frente al fraude, la identidad digital y el creciente uso de herramientas basadas en inteligencia artificial.

En Perú, el 74% de los encuestados afirma haber recibido al menos un intento de fraude durante los últimos 12 meses, por encima del promedio regional de 71%. Asimismo, el 88% considera que estos incidentes han aumentado frente al año anterior, una percepción superior al promedio de los países analizados, que se ubica en 82%.

Además, el 71% afirma conocer a alguien que fue víctima de fraude durante el último año y el 95% considera que estos delitos ocurren con frecuencia en el país. Estos resultados muestran que el fraude continúa siendo una preocupación relevante en la experiencia digital de los consumidores.

Sin embargo, a medida que la inteligencia artificial gana espacio en distintos servicios y experiencias digitales, también surgen nuevas preguntas relacionadas con la autenticidad de las interacciones, la verificación de identidad y la construcción de confianza.

La IA redefine la conversación sobre seguridad digital

Uno de los principales hallazgos del estudio es el nivel de atención que los consumidores prestan al impacto de la inteligencia artificial en la seguridad digital. En Perú, el 92% manifiesta preocupación por el uso de esta tecnología para facilitar fraudes o engaños, por encima del promedio regional de 88%.

Al mismo tiempo, existe una apertura hacia su uso como herramienta de protección. El 57% de los peruanos estaría dispuesto a permitir que sistemas de inteligencia artificial analicen información para detectar posibles actividades fraudulentas, frente al 52% registrado en el conjunto de los países evaluados.

Distinguir entre contenido auténtico y contenido generado mediante inteligencia artificial también sigue siendo un desafío: el 48% de los peruanos afirma sentirse poco o nada seguro de poder identificar si una llamada, mensaje, imagen o video fue generado o alterado mediante esta tecnología. En ese contexto, el 88% señala que le gustaría aprender a identificar fraudes creados mediante inteligencia artificial.

Los agentes inteligentes ponen a prueba la confianza digital

El estudio también exploró la percepción frente a los agentes inteligentes y bots empresariales, tecnologías que empiezan a tener una presencia cada vez más visible en los servicios digitales.

Aunque actualmente solo el 2% de los encuestados afirma que confiaría más en un agente de inteligencia artificial o bot para realizar un trámite financiero, estas herramientas ya forman parte de la experiencia digital de los usuarios y abren una nueva conversación sobre confianza.

En Perú, el 25% de las personas afirma haber experimentado o conocer situaciones de fraude relacionadas con interacciones con agentes de IA, una cifra superior al promedio regional de 20%. El resultado refleja que el desarrollo de nuevas formas de interacción digital avanza junto con nuevos retos asociados a la autenticidad, la verificación de identidad y la confianza en los canales digitales.

En ese contexto, la confianza digital emerge como un elemento clave para la adopción de nuevas tecnologías y para el desarrollo de entornos digitales más seguros.

“La conversación sobre fraude digital está evolucionando. Hoy, además de protegerse frente a posibles engaños, los consumidores buscan tener certeza sobre quién está detrás de una interacción digital y si la información que reciben es auténtica. A medida que la inteligencia artificial y los agentes inteligentes ganan espacio en la vida cotidiana, la confianza se convierte en un elemento fundamental para fortalecer la relación entre las personas y los servicios digitales. La innovación, la seguridad y la educación serán claves para avanzar en esa dirección”, afirmó Víctor Nieto, jefe de Gestión de Productos DA de Experian SpanishLatam.